Cuna de Moisés
Spathiphyllum
La cuna de Moisés es de esas plantas que, además de bonitas, me parecen muy prácticas para tener dentro de casa. Lo ideal es colocarla en un lugar con mucha luz, pero sin sol directo. Puede tolerar lugares con menos luz, aunque si quieres que crezca bien y dé flores, necesita una buena cantidad de luz indirecta. Una de las cosas que más me gusta hacer con ella es llevarla al baño durante las épocas de mucha humedad. Cuando empiezan esos días en los que el baño puede tomar ese olor a humedad o a moho, la pongo ahí y, por mi experiencia, quita esos olores. Además, el baño suele tener justamente la humedad que esta planta disfruta. En cuanto al riego, tampoco soy de estar demasiado pendiente de ella. La riego cuando veo que la tierra ya está seca y con eso ha sido suficiente para mí. Eso sí, aunque le gusta la humedad, no significa que la tierra tenga que estar empapada todo el tiempo. El exceso de agua puede terminar dañando las raíces. Otra cosa que me gusta de la cuna de Moisés es que cuando necesita agua suele hacerlo bastante evidente: sus hojas empiezan a ponerse caídas. Después de regarla, normalmente vuelve a levantarse.